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lunes, 26 de diciembre de 2016

Los mandos que demuestran lo mucho que ha cambiado nuestra forma de jugar a videojuegos en consolas



Mucho ha llovido desde que aquel Pong abrió la singular caja de Pandora del mundo de los videojuegos. Esta industria es desde hace años más importante que la del cine o la música en ingresos, y el segmento de las consolas ha sido desde sus inicios parte crucial de esa evolución, que no solo se ha notado en las propias consolas o sus videojuegos, sino en algo a lo que no prestamos demasiada atención: sus mandos.

Y precisamente en esos mandos hay también muchas historias que contar y muchos secretos que desvelar. La evolución de los mandos de consolas de videojuegos son un reflejo de lo mucho que ha cambiado la industria, las plataformas, e incluso nosotros y nuestro mundo. Atentos, porque comienza un viaje especial al pasado.




Pong y la era de los diales (1972)

La aparición de Pong hizo que este hito del mundo de los videojuegos no solo innovase en el este segmento, sino que también necesitase alguna forma de controlarlo. Sus creadores aprovecharon los llamados paddles.
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Estos mandos se caracterizaban por la presencia de diales que permitían controlar el movimiento del objeto que manejaba el jugador, pero hacerlo solo en uno de los ejes de la pantalla. El concepto acabaría usándose no solo en estos juegos simples, sino en máquinas como el Atari 2600 o los Atari 800, que hacía posible conectar hasta 8 de estos periféricos en juegos como el Super Breakout.


Aquel tipo de mando de videojuegos sería también protagonista de curiosas iteraciones, como la que presentó Colecovision con su consola en 1982 o el del Atari 5200, y que además del dial ofrecían un teclado numérico que hacía que parecieran extraños teléfonos.


Mando Atari 2600 (1977)

El mando del Atari 2600 inspiró millones de joysticks que aparecerían a partir de entonces, y como en todo concepto original, el resultado era simple pero funcional. Contaba con un único botón de acción y cuatro direcciones de entrada (ocho si el juego permitía dos direcciones al mismo tiempo, lo que daba como resultado las diagonales).



Como muchos mandos de la época, era un mando digital, no analógico, y su diseño hizo que los jugadores de la consola pudieran manejarlo apoyado sobre la mesa (las ventosas aún no se habían aplicado a este tipo de periféricos) o bien cogerlo con una mano mientras movíamos el stick con la otra.

Este mando fue el primero en hacer uso del puerto de joystick de Atari, que acabó convirtiéndose en el estándar de facto en la industria que lo usaría de forma unánime durante más de una década. Eso hizo que el mando acabara pudiendo utilizarse en ordenadores y consolas que aparecieron años después como el C64, el Atari ST, el Amiga, la Nintendo Master System o la Sega Megadrive.

Vectrex y los mandos semiprofesionales (1982)

La primera consola en hacer uso de una pantalla en la que los vectores (algo que la destacó en juegos con "gráficos 3D") fue la Vectrex, que no solo innovó en ese apartado, sino también en la presentación de un mando que se asemeja a lo que muchos tomarían como referencia para el futuro de los mandos profesionales de videojuegos.




Para empezar, se trataba de un mando analógico que además de la palanca o stick contaba con cuatro botones que, eso sí, estaban dispuestos en una horizontal que podía no favorecer la ergonomía. Este mando, eso sí, se utilizaba siempre apoyado sobre una superficie.
La tercera generación de Supercargadores Tesla subirá de los 350kW, será independiente de la red eléctrica



Nos tenemos que tomar muy en serio las redes sociales de Elon Musk, el jefazo de Tesla Motors las utiliza para informar sobre demasiadas cosas, a veces nos adelanta detalles que tienen que ver con el futuro de sus compañías. Hace unas horas estuvo respondiendo a algunos usuarios en Twitter y de ahí podemos conocer un poquito más sobre los ‘Superchargers’ del futuro.
Para el que no sepa lo que es una estación ‘Supercharger’ de Tesla Motors hay que comentar que son lugares de carga rápida para los usuarios de los coches de la casa americana. Es uno de los pilares de la estrategia de Tesla, con un servicio que se planteó inicialmente como gratuito, incluido en los más de 60.000 euros que cuesta uno de sus vehículos.
‘Supercharger V3’ no solo será más potente, también quiere ser más limpio con el origen de la energía: aprovecharán el sol
La gracia de este tipo de estaciones está obviamente en la tecnología empleada, pero también en la distribución en forma de red a lo largo de la geografía en la que se quieren expandir.
Más que tener una plataforma de carga rápida al lado de casa, la idea es la de crear una malla de estaciones de forma que con la autonomía normal de un vehículo Tesla se pueda ir saltando de una a otra y recorrer grandes territorios.
Una vez entendido, vamos al lío, a lo que nos ocupa: la nueva generación de ‘Supercargadores’ de Tesla van tomando forma, y van a tener una potencia de carga superior a los 350kW. Os recordamos que el sistema actual es capaz de ofrecer alrededor de 145 kW, aunque tengo entendido que Tesla lo tiene restringido a 120 kW en el uso real.
Esa es la misma cantidad de energía en la que se mueven las iniciativas importantes que se están montando en Europa, como Ultra-E, en la que están metidas nombres como Volkswagen, BMW o Renault. Estos fabricantes quieren colocar a medio plazo unas 400 estaciones de carga en Europa.



Independientes de la red eléctrica
Tesla Motors tiene además la misión de que este crecimiento en la potencia se consiga con energías renovables, que no repercuta a la red eléctrica, de hecho, quieren que estén desconectados completamente de esa red. ¿Cómo? Utilizando paneles solares y baterías de la casa. Actualmente ya hay algunas estaciones que tiran de paneles solares, pero queda mucho para que esto sea una realidad en las 760 estaciones que tienen repartidas por el mundo.
Además de los soportes para acumular y conseguir energía, si se quiere subir por encima de esos 350kW es necesario introducir sistemas de refrigeración para los sistemas de carga, especialmente en la zona de los cables. El objetivo final que se marcan es bajar las recargas de los coches a menos de 10 minutos.


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